Richard Stallman, el fundador del movimiento del software libre y de la Free Software Foundation, escribió un artículo para la BBC sobre el retiro de Bill Gates, el fundador de Microsoft, en donde afirma lo siguiente:
«Poner demasiada atención en el retiro de Bill Gates es perder de
vista lo importante. Lo que realmente importa no es Gates ni
Microsoft, sino el sistema inmoral de restricciones que Microsoft, al
igual que otras compañías de software, impone a sus clientes.»
El sistema inmoral de restricciones al cual se refiere Stallman, es el software privativo, el software que no respeta las libertades de sus usuarios.
Actualizado: A continuación traduzco el artículo completo.
Poner demasiada atención en el retiro de Bill Gates es perder de vista lo importante. Lo que realmente importa no es Gates ni Microsoft, sino el sistema inmoral de restricciones que Microsoft, al igual que otras compañías de software, impone a sus clientes.
Esta afirmación puede sorprenderle, ya que la mayoría de las personas interesadas en los computadores tiene sentimientos fuertes hacia Microsoft. Los empresarios y sus políticos domesticados admiran su éxito en construir un imperio sobre muchos usuarios de computadores.
Muchos de los que no están en el campo de la computación dan crédito a Microsoft por avances sobre los cuales solamente ha sacado ventaja, tales como hacer que los computadores sean baratos y rápidos, y las convenientes interfaces gráficas de usuario.
La filantropía de Gates por la salud en los países pobres le ha ganado una buena opinión entre algunas personas. El LA Times reportó que su fundación gasta entre 5 y 10% de su dinero anualmente e invierte el resto, a veces en empresas que supuestamente causan degradación ambiental y enfermedades en los mismos países pobres.
Muchos informáticos especialmente odian a Gates y a Microsoft. Tienen muchas razones para ello.
Solicitar fondos
Microsoft persistentemente adopta un comportamiento anticompetitivo, y ha sido declarado culpable en tres ocasiones. George W. Bush, quien ayudó a Microsoft a zafarse de la segunda acusación de Estados Unidos, fue invitado a la sede de Microsoft para solicitar fondos para la elección del año 2000.
Muchos usuarios odian el “impuesto de Microsoft”, los contratos de venta que le hacen pagar por Windows en su computador incluso si no lo utilizará. En algunos países es posible obtener un reembolso, pero el esfuerzo requerido es desalentador.
También está la Gestión de Restricciones Digitales (DRM), las características de software diseñadas para “impedirle” acceder a sus archivos de forma libre. El aumento de las restricciones a los usuarios parece ser el principal avance de Vista.
Incompatibilidades gratuitas
Luego tenemos las incompatibilidades gratuitas y los obstáculos para la interoperación con otros programas. Es por esto que la Unión Europea solicitó a Microsoft que publicara sus especificaciones de interfaces.
Este año Microsoft llenó los comités de estándares con sus partidarios para procurar la aprobación ISO de su inmanejable, inimplementable y patentado “estándar abierto” para documentos. La Unión Europea ahora está investigando esto.
Estas acciones son intolerables, por supuesto, pero no son eventos aislados, son síntomas sistemáticos de un mal más profundo que la mayoría de las personas no reconoce: el software privativo.
El software de Microsoft es distribuido bajo licencias que mantienen a los usuarios divididos e impotentes. Los usuarios están divididos porque se les prohíbe compartir copias con otros. Los usuarios están impotentes porque no tienen el código fuente que los programadores pueden leer y cambiar.
Si usted es un programador y quiere cambiar el sofware, para usted o para alguien más, no puede hacerlo.
Si usted es una empresa y quiere pagar a un programador para que adapte el software a sus necesidades, no puede hacerlo. Si usted lo copia para compartirlo con sus amigos, lo cual es simplemente ser buen amigo, le dicen que usted que es un “pirata”.
Sistema injusto
Microsoft nos quiere hacer creer que ayudar al prójimo es el equivalente moral de atacar a un barco.
Lo más importante que ha hecho Microsoft es promover este sistema social injusto.
Gates se identifica personalmente con este sistema, debido a su infame carta abierta en la cual reprendió a los usuarios de microcomputadores por compartir copias de su software.
Ésta decía, en efecto, “Si ustedes no me permiten mantenerlos divididos e impotentes, no escribiré el software y no tendrán ninguno. ¡Ríndanse ante mi, o estarán perdidos!”
Cambiar el sistema
Pero Gates no inventó el software privativo, y miles de otras empresas hacen los mismo. Está mal, no importa quién lo haga.
Microsoft, Apple, Adobe y el resto, nos ofrecen sofware que les otorga poder sobre nosotros. Un cambio en los ejecutivos o en las empresas no es importante. Lo que necesitamos cambiar es este sistema.
De esto se trata el movimiento del software libre. “Libre” se refiere a la libertad: escribimos y publicamos software que los usuarios pueden compartir y modificar libremente.
Hacemos esto sistemáticamente, por el bien de la libertad; algunos de nosotros recibimos un pago, y muchos otros son voluntarios. Ya tenemos sistemas operativos libres completos, incluyendo GNU/Linux.
Nuestro objetivo es entregar una gama completa de software libre útil, de modo que ningún usuario de computador se vea tentado a ceder su libertad para obtener software.
En 1984, cuando comencé el movimiento del software libre, apenas estaba consciente de la carta de Gates, pero había escuchado demandas similares de otros, y tuve una respuesta: “Si su software nos mantendrá divididos e impotentes, por favor no lo escriba. Estamos mejor sin él. Encontraremos otras formas de usar nuestros computadores y de preservar nuestra libertad.”
En 1992, cuando el sistema operativo GNU se completó con el núcleo, Linux, había que ser un mago para ejecutarlo. Hoy GNU/Linux es amigable para el usuario: en partes de España e India es un estándar en los colegios. Decenas de millones lo utilizan alrededor del mundo. Usted puede utilizarlo también.
Gates puede haberse ido, pero las paredes y barrotes de software privativo que él ayudó a crear permanecen, por ahora.
Desmantelarlos depende de nosotros.

¿Quien utiliza SUSE Linux?
Organizaciones tan prestigiosas como la NASA usan SUSE Linux Enterprise Server para operaciones informáticas de alto rendimiento en los más importantes supercomputadores.
Superordenadores de todo el mundo están funcionando con SUSE Linux Enterprise Server de Novell(R) y prueba de ello es que, de acuerdo con TOP500, proyecto que sigue y detecta tendencias en informática de alto rendimiento (HPC: High Performance Computing), SUSE Linux Enterprise es actualmente la solución de Linux favorita de los mayores superordenadores HPC.
De este modo, de los 50 superordenadores más importantes del mundo, el 40 por ciento están funcionando con SUSE Linux Enterprise, incluyendo los tres más importantes:
* IBM eServer Blue Gene del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore,
* IBM eServer BlueGene/P (JUGENE) del Centro de Investigación de Jülich (Alemania), y
* SGI Altix 8200 del Computing Applications Center, en Nuevo México.
Gracias a una oferta de software de código abierto económica y de alta calidad y hardware de bajo coste, Novell y sus partners permiten disfrutar de las mismas funcionalidades informáticas de alto rendimiento de las que se benefician los superordenadores a empresas y clientes del denominado segmento mediano de distintos sectores, como el manufacturero, el de la investigación o las entidades académicas.
Clientes como Audi, la división de Supercomputación avanzada de la NASA, MTU Aero Engines, el Instituto de Tecnología de Tokio, Porsche Informatik, la Universidad Nacional de Seúl, la Universidad de Tecnología de Swinburne y Wehmeyer están utilizando superordenadores y clusters de ordenadores con SUSE Linux Enterprise Server para gestionar cargas de trabajo de misión crítica con tiempos de parada mínimos.
En el caso de la división de Supercomputación Avanzada de la NASA, tres de sus superordenadores funcionan con SUSE Linux Enterprise de Novell. Estos equipos se utilizan para evaluar si tecnologías de próxima generación cumplen los requisitos científicos y técnicos, programas de lanzamiento y funcionamiento de sus sistemas de control, así como para el soporte de iniciativas de operaciones espaciales, científicas y aeronáuticas de la NASA. Además, el próximo superordenador de la NASA, cuya finalización está prevista para este verano, también funcionará con SUSE Linux Enterprise Server y, cuando esté instalado, será uno de los mayores sistemas SGI Altix ICE, equiparable al actual tercer superordenador más potente del mundo.
“En la NASA trabajamos para resolver algunos de los desafíos más complejos de la ciencia, por lo que es fundamental contar con un sistema operativo que nos permita lograr el más alto nivel de funcionalidad informática. Cuando elegimos un sistema operativo, nuestras dos principales consideraciones son el rendimiento y la flexibilidad. Contar con el sistema operativo adecuado nos permite superar los límites del rendimiento informático e introducir nuevos niveles de innovación en nuestros programas espaciales, científicos y aeronáuticos”, afirmó William Thigpen, engineering branch chief de la división de Supercomputación Avanzada de la NASA.
El ámbito de la informática de alto rendimiento también supone una oportunidad para los partners de Novell. Así, empresas como Appro International, Atipa Technologies, Cluster Resources, HP, Penguin Computing, SGI y Teradata están incorporando SUSE Linux Enterprise Server a las soluciones informáticas de alto rendimiento que suministran a sus respectivos clientes.
SUSE Linux Enterprise lleva siendo líder del mercado de la informática de alto rendimiento durante más de una década, un liderazgo basado en la potente herencia técnica de esta distribución.
“SUSE Linux Enterprise se ha convertido en el sistema operativo HPC de referencia gracias a sus capacidades de rendimiento y escalabilidad, y a la amplia variedad de software de fuente abierta y herramientas de desarrollo disponibles. Al aprovechar las ventajas de los servidores estándar y grupos de ordenadores que están funcionando con SUSE Linux Enterprise, los clientes y colaboradores pueden crear e instalar los mejores productos y aplicaciones de tipo HPC del mundo”, afirmó Carlos Montero-Luque, vicepresidente de Gestión de Producto de Soluciones de Plataforma Abierta de Novell.
Estadística de Top 500 por familia de Sistema Operativo – Junio 2008
Estas son las principales conclusiones de la lista con el Top-500 de supercomputadores mundiales, publicada hoy desde la Conferencia Internacional de Supercomputación que se celebra en Dresden. Según el informe el gigante azul ha fabricado 210 de los 500 sistemas, incluidos cinco de los diez primeros, encabezados por el Roadrunner, el supercomputador del Departamento de energía estadounidense que recientemente ha superado la barrera del petaflop, siendo además uno de los que tienen mayor eficiencia energética. El segundo fabricante por número de sistemas en el top es HP con 183 y Sun Microsystem puede presumir de la fabricación de cuatro de los diez primeros. Por procesadores, Intel domina el 75 de los sistemas y el 90% de los que integran de cuádruple núcleo, utilizados en la mitad de las máquinas. La mayor parte de los sistemas contienen entre 2049 y 4096 procesadores, más del doble que hace seis meses. En cuanto a sistemas operativos se impone SUSE Linux Enterprise de Novell, que gobierna nada menos que 20 de los 50 primeros, incluyendo los tres superordenadores más potentes. La lista contiene una incorporación significativa por lo poco usual que es ver un “Windows” en este tipo de sistemas. En concreto en el puesto 23 un Windows HPC Server 2008, que además es la primera vez que corre sobre hardware de IBM. Por países, Estados Unidos aloja a 257 máquinas, Reino Unido 53, Alemania 46, Francia 34, Japón 22 y China 12.
Y nosotros podemos disfrutar de todo ese poder con nuestro humildes PCs y openSUSE!.
Fuentes:
* Top500.org
* The Inquirer ES – IBM, Intel y SUSE Linux dominan la supercomputación mundial
Link de la noticia:
http://www.theinquirer.es/2008/06/18/imb_intel_y_suse_linux_dominan_la_supercomputacion_mundial.html